¿Cómo construir tranquilidad económica?
Hola. Soy Javier. ¡¡El niño maravilla!!
Probablemente para todo el mundo soy un joven normal. Pero para mi familia, soy, definitivamente el Niño Maravilla.
Soy de una familia de clase media. Mi padre es empleado de un banco y mi madre es secretaria de una empresa
de transportes. Soy el mayor de tres hermanos, y tengo 23 años.
Después de salir del Liceo me dediqué a poner música en fiestas. Me gustaba el trabajo de DJ. Rendí una prueba
de ingreso a la Universidad bastante mediocre, y entré a un Instituto a estudiar Ingeniería en Sonido.
Hace dos años andaba vitrineando en una calle donde venden ropa usada y encontré un local donde vendían
unos audífonos para MP3, muy bonitos, de gran calidad acústica. Los compré y al día siguiente los llevé a la
Universidad.
Llamaron la atención, y un compañero me preguntó de dónde los había sacado. Le dije que era un amigo que los importaba. Me los compró ese mismo día, y yo gane casi el doble. Me fui a comprar otros, y todos los días tenía
un comprador. En una semana ya les había tomado una fotografía y los había subido a una página de remates por
Internet. Vendía hasta 5 diarios.
Me di cuenta de que había cometido un error. Hasta ese momento había vendido un montón de cosas pero solamente era conocido por mi nickname. En otras palabras, no era nadie. |
Cuando creí que tenía una veta de oro, apareció un competidor con los mismos audífonos. Ni siquiera se tomó el
trabajo de fotografiarlos, pues copió mi misma foto. ¡¡Y los vendía bastante más baratos que yo!!
Comencé a intentar nuevos productos, pero aparecieron muchos competidores, algunos que vendían incluso más
barato que el precio al que yo los compraba. Un amigo que trabaja en una empresa me dijo que podía buscar al
que los importaba porque en la empresa tenían un sistema conectado con la aduana que informa hasta los precios.
Efectivamente el importador era muchísimo más económico, pero el negocio ya se había maleado.
Me di cuenta de que había cometido un error. Hasta ese momento había vendido un montón de cosas pero
solamente era conocido por mi nickname. En otras palabras, no era nadie.
Construí mi Sitio web el que promocioné en mi escuela. También hablé con amigos de otras universidades donde
me di a conocer. Allí realmente comenzó mi empresa. Incluso ya hice una importación. Creo que es un gran
negocio, pues ahora nadie me pregunta si los productos son nuevos. Antes todos creían que las páginas de
remates vendían productos usados. Sé que tengo más prestigio.
Trabajo en mi casa. Todos pagan por el despacho de los productos, lo que me justificó comprarme un auto.
Es usado, de varios años, pero un auto mío al fin. Además me compré una casa en la playa.
Aún sigo estudiando en el último año, y ya gano más que mis papás.
Amigos. El que sabe, sabe. Mejor dicho, el que sabe, está en Traact. Yo ya tengo mi empresa...¿y tú?
Javier
El niño maravilla
|